Belo Monte. Los mismos problemas, las mismas soluciones, el desastre de siempre. (Cast.)

No puedo negar que me preocupo entre poco y muy poco por el medioambiente en Suramérica, no porque no me interese, si no más bien porque no me considero a la altura de los acontecimientos. Sin embargo no puedo dejar pasar la repercusión de la central hidroeléctrica de Belo Monte en Brasil.

Sin meterme en profundidades, Brasil es la principal economía de América del Sur (gracias entre otras cosas a haber hecho todo lo contrario de lo que “exigía” el FMI) y está entre las 10 más importantes del mundo, a esto hay que añadir que sus expectativas de crecimiento son las mejores de América para los próximos 5 años 2010-2015. Sin embargo Brasil tiene un importante problema energético heredado de la nula inversión en el sector eléctrico durante la década 1990-2000 – por favor que nadie tome esto a pies juntillas, el problema es bastante más complejo, pero no quiero extenderme-

Durante el inicio de la década del 2000 (sobre todo desde mediados de 2001 hasta finales de 2002) la producción hidroeléctrica quedó estancada por la falta de lluvias, el problema amenazaba seriamente al crecimiento del gigante suramericano, y el gobierno tuvo que tomar unas poco populares medidas de ahorro energético, medidas que curiosamente contribuyeron a la competitividad y posteriormente al crecimiento de Brasil, aunque evidentemente fueron un lastre inicial para la industria del país.

La solución que se propone ahora por parte del gobierno de Dilma Rousseff es la construcción de una macropresa de unos 500 Km2, para que nos hagamos a la idea tiene el tamaño del conceyo de Tineo en Asturias o de la décima parte de La Rioja en España, o el 90% de la Isla de Man en Europa.

Esta presa (o represa como se suele llamar en Suramérica), estará situada en el rio Xingú, afluente del Amazonas, en la región de Pará, y supondrá la extinción tal y como hoy los conocemos de varios pueblos indígenas. A nadie se nos escapa que Dilma Rousseff [1] (-actual presidenta de Brasil-), es una perfecta conocedora de la situación energética del país, y sin duda ninguna conoce la importancia de tener energía barata para el desarrollo económico de Brasil, por ello han comenzado numerosos planes de generación de biodiesel (no estoy de acuerdo con el término biodiesel, cuando se realizan plantaciones de caña para su obtención, tal y como ocurre en Brasil, explicación aquí), de energía eólica o de extracción de crudo mediante la nacionalizada Petrobras [2], todas ellas discutibles en el contexto energético de Brasil, sin embargo ninguna de ellas llevaba al genocidio en la forma que lo hace la presa de Belo Monte.

Sé de sobra que es muy fácil decirles a los demás lo que tienen que hacer desde una Europa, responsable de la mayoría de los genocidios de la historia, que ya ha destruido la mayor parte de su medioambiente para garantizar su crecimiento económico y que a día de hoy no tiene problemas de abastecimiento energético. Pero independientemente de quien venga el mensaje, el genocidio no puede ser una fuente de desarrollo, no lo debería ser la destrucción del ecosistema y ambas cosas están terriblemente relacionadas.Belo Monte. La presa supondrá la la destrucción de las poblaciones indígenas.

¿A alguien se le ocurriría proponer que pongamos todas las centrales nucleares de Europa en Sicilia?, seguramente “sería bueno para Europa”, ahora bien a los sicilianos seguro que no les gustaba la idea, ¿Quién nos impide poner todas las térmicas de Europa en Asturies? (- de eso, si no es por la crisis, vamos por el camino-) o inundar Aragon para producir electricidad para todo el estado español.

Sobran los argumentos medioambientales o humanos para que esta faraónica presa no sea construida http://www.euinfrastructure.com/news/belo-monte-dam/

Dilma se enfrenta ahora al Dilema de resolver el problema de muchos destruyendo a unos pocos, pero el fin no justifica los medios, si Brasil ha hecho un importante esfuerzo en mejorar su consumo eléctrico, en tratar de promocionar las energías renovables (la hidroeléctrica es una de ellas), no debe ahora ignorar que necesita un modelo de estado que no permita a todos crecer a costa de unos pocos.

Desde diferentes colectivos se han enviado miles de cartas a la presidenta de Brasil, para que paralice esta obra, desde este blog os animo a que enviéis una carta a Dilma con la intención de que la represa del rio Xingú no se construya. Os dejo la dirección a la que se debe enviar el escrito más abajo.

SE Dilma Rousseff
Presidenta da República Federativa do Brasil
Gabinete do Presidente
Palácio do Planalto
Praça dos Três Poderes
70150-900
Brasilia DF
Brasil

[1] Dilma Rousseff, fue secretaria de energía en Rio Grande do Sul en 1998 y posteriormente Ministra de Energía de Brasil en 2003.

[2] http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=1779

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